
Es el daño de los vasos sanguíneos de la retina causado por niveles elevados de glucosa.
Aproximadamente 1 de cada 3 personas con diabetes presenta algún grado de daño en la retina.
El exceso de glucosa debilita los vasos, causando fugas, sangrados y falta de oxígeno en la retina.
Al inicio puede no dar síntomas; después visión borrosa, percepción de manchas, imagen distorsionada.
Control metabólico, láser, inyecciones intraoculares o cirugía.