Por qué la valoración debe ser oftalmológica
El ojo seco no siempre se resuelve con gotas lubricantes de uso general. Cuando hay ardor, ojo rojo, lagrimeo reflejo, sensibilidad a la luz o visión borrosa intermitente, la oftalmóloga puede explorar córnea, conjuntiva, párpados y película lagrimal para orientar el manejo de forma segura. Esto permite evitar tratamientos inadecuados y detectar condiciones asociadas que pueden mantener la molestia.
